Lembranzas xeoetiquetadas

Estou sentado nun taburete mirando por unha ventá. Tentarei describir o que me rodea.

Estou nunha gasoliñeira, e nun bar; de feito estou nunha mestura das dúas cousas. É unha gasoliñeira porque o que vexo pola ventá son surtidores e xente enchedo o depósito dese preciado líquido que lle deu a Noruega o estatus que agora ten de terceiro exportador mundial de petróleo. Pero tamén estou nun bar, se entendemos por bar un lugar pechado no que serven bebidas e algo de picar. Pola rúa pasan coches con mozos que se adican a dar voltas e voltas como medio de entretemento. Detrás casas de madeira, grandes aparcamentos e centros comercias.

En certa maneira lémbranme aos EEUU das películas americanas. Por outra parte, atopo referencias que levan a un país nórdico. A xente, a neve e moitos pequenos detalles que me traen lembranzas de anteriores visitas a Finlandia. As montañas de neve manchada con terra que se desconxela pouco a pouco, eses carteis con resortes que se menean co vento e que ao final, sempre terminan por caer, os perfectos muros de madeira amontoada esperando unha cheminea, as rodas con clavos e os coches cheos de focos.

Pero tamén vexo cousas que non coñecía. Os autobuses metade autobús, metade camión, os remolques para as motos de neve, as motos de neve, os coches con matrícula vermella de pegatina, o queixo marrón que parece manteiga e sabe a doce de leite, zapatillas Converse sobre neve e a baixo cero, o sol dando voltas sobre a miña cabeza todo o día, as mellores patatas fritas do mundo, túneles con porta e buzóns con chalecos. Todas estas cousas non as coñecía, pero xa quedan na miña memoria perfectamente xeoetiquetadas. Noruega, Finnmark, Porsanger.

Andrés.


I’m sitting on a stool, watching outside a window. I will try to describe what’s around me.

I am in a petrol station, and in a bar; I am actually in a place that’s both. It is a petrol station because what I see outside the window are petrol pumps and people filling their tanks with that precious liquid that gave Norway the “world’s third petrol exporter” title. But I am also in a bar, if what we mean by bar is a place indoors where drinks and snacks are served. On the street there are cars passing, driven by youngsters who drive and drive as a means of entertainment. Behind, there are wooden houses, big parking lots and shopping malls.

It all somehow reminds me of the United States, as shown on American movies. But I can also find some references taking me to nordic countries. The people, the snow, and many other tiny details bringing back to my mind images of previous visits to Finland; mountains covered in snow stained by the soil melting slowly, those signs with springs dancing with the wind (and eventually falling down to the ground), the perfectly piled-up wooden walls waiting for a chimney, cars with winter tires and big lights.

But I also see things I didn’t know. The buses half bus, half truck, snowmobile trailers, the snowmobiles themselves, cars with a red sticker license plate, that brown cheese that looks like butter and tastes like caramel spread, Converse shoes on the snow and below zero, the sun spinning round over my head the whole day, the best chips in the world, tunnels with a door, and mailboxes dressed in waistcoats. I didn’t know about all these things, but they’ve been already registered in mind, perfectly geotagged. Norway, Finnmark, Porsanger.

Andrés.


Estoy sentado en un taburete mirando por una ventana. Intentará describir lo que me rodea.

Estoy en una gasolinera, y en un bar; de hecho estoy en una mezcla de ambas cosas. Es una gasolinera porque lo que veo por la ventana son surtidores y gente llenando el depósito de ese preciado líquido que le dio a Noruega el estatus que tiene ahora de tercer exportador mundial de petróleo. Pero también estoy en un bar, si entendemos por bar un lugar cerrado en el que se sirven bebidas y algo de picar. Por la calle pasan coches con jóvenes que se dedican a dar vueltas y vueltas como medio de entretenimiento. Detrás casas de madera, grandes aparcamientos y centros comerciales.

De alguna forma me recuerda a los Estados Unidos de las películas americanas. Por otra parte, encuentro referencias que llevan a un país nórdico. La gente, la nieve y muchos pequeños detalles que me traen recuerdos de visitas anteriores a Finlandia: las montañas de nieve manchada con tierra que se descongela poco a poco, esos carteles con muelles que se menean con el viento y que, al final, siempre se acaban cayendo, los perfectos muros de madera amontonada que esperan una chimenea, las ruedas con clavos y los coches llenos de focos.

Pero también veo cosas que no conocía. Los autobuses mitad autobús, mitad camión, los remolques para motos de nieve, las motos de nieve, los coches con matrícula roja de pegatina, el queso marrón que parece mantequilla y sabe a dulce de leche, zapatillas Converse sobre nieve y bajo cero, el sol dando vueltas sobre mi cabeza todo el día, las mejores patatas fritas del mundo, túneles con puerta y buzones con chalecos. Todas estas cosas no las conocía, pero ya quedan en mi memoria perfectamente geoetiquetadas. Noruega, Finnmark, Porsanger.

Andrés.

11 Respostas a “Lembranzas xeoetiquetadas”

  1. Gústame a foto. Na composición parece un bodegón paisaxístico, e nas cores parece o resultado de moito pensar.
    I like the photo. In the composition looks like a still life landscape and the colors appear the result of hard work.

  2. El paisaje sereno, la nieve manchada, los jòvenes conduciendo sin ruta y el frío gris son un “dejá vú” de la profunda Iowa. Pero estoy segura que las personas se parecen en poco, disfrutad de las pocas que encontréis por el camino, seguro que hay personajes increíbles!

  3. Mmm… Suena precioso! It sounds like a great landscape to get lost in… Maybe the way you describe it makes it much more beautiful!

  4. Hola!
    Me encantan las fotos y las historias

    Lo del camión-autobús me parece curioso… a ver si el próximo pasa y tenéis la cámara a mano!

    Feliz andanza!

  5. How far have you guys come now?
    I had to laught a bit when you wrote about the converse in the snow. I surely hope that it isn’t just me who is useing them at wintertime 🙂

  6. Vuestra experiencia, sacrificio y entusiasmo son como la antesala de un futuro prometedor, aquel en que las personas volverán a ser el eje sobre el que pivota todo y no una mercancia al servicio de la ambición desmedida del poder. ¿Quién dice que se están perdiendo los valores? Ánimo, no estáis solos, un abrazo y buena travesia.

  7. Que casita en Noruega, los contrastes de la foto y el fondo, ninguno pierde importancia, y saber que se siente al mirar por la ventana del otro lado…….es un sueño ?

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